Then, one afternoon, a real emergency happened. A fire started in the old library. Nico ran to the plaza and shouted, “¡Mentiroso, mentiroso! The library is on fire! Please help!” But this time, no one moved. Doña Rosa shook her head. “Nico, you’ve lied too many times.” Don Pepe sighed. “Go play somewhere else.”
Un día, corrió por el plaza gritando: “¡Mentiroso, mentiroso! ¡Me robaron mi mochila!” Todos se detuvieron. Doña Rosa, la panadera, le dio un pan dulce. Don Pepe, el zapatero, le ofreció monedas para una mochila nueva. Pero en ese momento, Nico se rió y sacó su mochila de detrás de una fuente. “¡Es broma!” , dijo. La gente suspiró y se fue.
Desde ese día, Nico decidió ser honesto. Cuando quería atención, decía: “Necesito ayuda” o “Me siento solo.” Y sus amigos siempre lo escuchaban. Porque decir la verdad es la mejor manera de que te escuchen.
En un pueblito soleado de Latinoamérica vivía un niño llamado Nico. Era inteligente y chistoso, pero tenía un mal hábito: le encantaba mentir para llamar la atención.
If you lie too much, no one will believe you when you tell the truth. Versión en Español (Latino) Título: El niño que gritó “Mentiroso”
Entonces, una tarde ocurrió una emergencia de verdad. Se incendió la biblioteca vieja. Nico corrió al plaza y gritó: “¡Mentiroso, mentiroso! ¡La biblioteca está ardiendo! ¡Ayuda, por favor!” Pero esta vez, nadie se movió. Doña Rosa negó con la cabeza. “Nico, has mentido demasiado.” Don Pepe suspiró. “Ve a jugar a otro lado.”
