vendía tamales los domingos. Nadie sabía que en su país había sido maestra de literatura. Aquí, su voz solo se escuchaba cuando cantaba rancheras mientras envolvía las hojas de plátano.
Una noche, un vecino estadounidense, , que siempre los miraba con recelo, tuvo una fuga de gas en su departamento. Fue Marcos quien rompió la puerta y lo sacó a rastras. Después, Tom no dijo gracias; solo asintió con la cabeza. Pero a la semana siguiente, dejó una caja de herramientas afuera de la puerta de Marcos con una nota: “Para reparar lo que haga falta” . el libro de los americanos desconocidos pdf
Un día, la escuela local quiso celebrar el “Día de las Américas”. Los americanos desconocidos, por primera vez, llevaron fotos de sus pueblos, comidas, historias. Los niños leyeron poemas en español. Y el edificio rojo, por unas horas, dejó de ser invisible. vendía tamales los domingos