Confesiones De Un | Banquero
No empecé con malas intenciones. Al principio, solo veía números, equilibrios, oportunidades. Pero con los años aprendí que el dinero nunca duerme… y tampoco la conciencia, aunque uno finja lo contrario.
— Un banquero arrepentido (o casi)
Y si algo aprendí, es esto: el sistema no castiga a quienes muerden. Castiga a quienes ladran. Por eso me callé tanto tiempo. confesiones de un banquero
No empecé con malas intenciones. Al principio, solo veía números, equilibrios, oportunidades. Pero con los años aprendí que el dinero nunca duerme… y tampoco la conciencia, aunque uno finja lo contrario.
— Un banquero arrepentido (o casi)
Y si algo aprendí, es esto: el sistema no castiga a quienes muerden. Castiga a quienes ladran. Por eso me callé tanto tiempo.